Un refugio entre las estrellas de Boyacá
Donde el cielo nocturno de Villa de Leyva se convierte en el techo más impresionante del mundo.
Camino de Luna nació del sueño de crear un espacio donde puedas desconectarte del mundo y reconectarte con la naturaleza. Entre las majestuosas montañas de Boyacá, a solo 10 minutos del mágico pueblo colonial de Villa de Leyva, declarado Monumento Nacional de Colombia, encontrarás este refugio de lujo, tranquilidad y experiencias únicas.
Nuestras cabañas A-Frame en madera natural, el jacuzzi privado bajo las estrellas, la fogata de piedra y el silencio del campo crean la combinación perfecta para vivir momentos que el corazón guarda para siempre. Ideal para parejas, viajeros solos o amigos que buscan una escapada diferente.
Cada detalle de Camino de Luna fue pensado con amor: desde la selección de las maderas de las cabañas, hasta la orientación de las terrazas para maximizar la vista al cielo estrellado de Boyacá. Porque creemos que el lujo real está en la calidad de los momentos vividos, no en la cantidad de comodidades artificiales.
Lo que nos mueve
Cada decisión en Camino de Luna parte de una convicción: que la naturaleza, el silencio y el cielo estrellado de Boyacá son el mejor lujo que Colombia puede ofrecer.
🌌 Conexión con la naturaleza
Diseñamos cada cabaña para que la naturaleza sea la protagonista. La arquitectura A-Frame abre el campo visual hacia el cielo, las montañas y el horizonte.
💛 Hospitalidad genuina
Cada huésped recibe atención personalizada. Somos anfitriones que conocemos cada rincón de Villa de Leyva y lo compartimos con orgullo.
🌱 Responsabilidad con el entorno
Cuidamos el entorno natural de Boyacá. Nuestras prácticas buscan minimizar el impacto ambiental y preservar los paisajes para las generaciones futuras.
✨ Momentos que perduran
Creemos que los mejores recuerdos se crean cuando apagamos el ruido del mundo y nos abrimos a lo esencial: el fuego, el silencio y las estrellas.
Dos refugios únicos bajo el cielo de Boyacá
Cada cabaña tiene su personalidad, pero comparten lo esencial: arquitectura A-Frame en madera natural, jacuzzi privado SALUSPA, terraza de bambú, hamaca y esa vista al cielo que solo Villa de Leyva puede ofrecer.